“El problema de fondo es el acceso al agua”

¿Qué está pasando en Cajamarca?


Entrevista a Epifanio Baca, Responsable del Área de Vigilancia de Propuesta Ciudadana.


¿Cuál es el problema de fondo en el conflicto desatado recientemente entre la minera Yanacocha y la población en la zona de explotación?
Está relacionado principalmente al acceso al agua, ese el tema central, aunque debemos entender que el que el agua sea el problema de fondo no quiere decir que este haya sido el detonante. A pesar de eso, diría sin temor a equivocarme que la principal observación de los campesinos es que sienten afectado su derecho de acceso al agua, ya sea porque viene menos agua, porque se la cortan o porque se contamina por ciertas temporadas, y todo esto en una región que vive de la agricultura y la ganadería.

Pero el problema del agua no ha sido el que más se ha mencionado, sino más bien que Yanacocha haya promovido la creación, a nivel de comunidades y pueblos, de pequeñas empresas de servicios de explotación minera (a quienes la empresa minera contrataba), que habrían aumentado su número a tal punto que Yanacocha ya no ha podido contratar a todas…
Si, es correcto. Ha sido la gente de la misma comunidad con la que Yanacocha ha hecho estas empresas y ha sido uno de los errores señalados por los críticos. La empresa cometió el error de constituir estas empresas, pasando por encima de las autoridades tradicionales existentes, que se han sentido dejadas de lado y seguramente no siempre han entrado ahí las personas más honestas y de mejor comportamiento. Es claro que se debió promover esto con gente de la comunidad, los tenientes gobernadores, por ejemplo.

Entonces el agua sigue teniendo un peso importante, a pesar de esto…
Un dato basta para tener la figura. Para el proceso tecnológico que utiliza Yanacocha, se necesitan tres metros cúbicos de agua por cada tonelada de tierra movida, y ellos mueven sin exagerar un millón de toneladas de tierra, entonces la cantidad de agua necesaria es muy grande.

Dentro de este problema, ¿qué peso tiene la contaminación? ¿Hay pruebas o evidencia tangible de que esta exista?
Es difícil decir el grado de contaminación, si es permanente o por temporadas, ahí está el debate, pero hay una clara disputa entre comunidad y empresa por ese tema, no queda duda. En realidad, hay versiones en ambos sentidos. Hay estudios, colombianos, que dicen que han encontrado niveles de contaminación, pero que no es permanente, sino por temporadas, por eso es difícil sacar una conclusión contundente.

¿Qué te parece el papel de las ONGs en Cajamarca? ¿Se les puede calificar de antimineras?
Para empezar, no es correcto generalizar. Yo no conozco ONGs “antimineras” allá, las que conozco son ONGs que buscan el apoyo a las comunidades, y al hacer este trabajo tienen que relacionarse con ellas y es evidente que tienen que estar atentas a los reclamos y los defienden, por eso es que se ganan el apelativo de “antimineras”. La mejor prueba de que han cumplido un rol importante han sido las declaraciones del Primer Ministro que ha reconocido que el rol del padre Arana como fundamental. Entonces, ahí hay pues una campaña de desinformación por parte de las mineras para querer sacar del juego a actores importantes como este tipo de ONGs, diciendo que son ambientalistas radicales, cosa que no es cierto, sino que están en contra de una minería ambientalmente irresponsable, que es otra cosa.

¿Newmont y Yanacocha han traído beneficios a la región?
Yanacocha ha traído beneficios, claro que sí. Donde se ven claramente es en la ciudad de Cajamarca, que hace 15 años era un pueblo de sierra donde había muy poca actividad económica y hoy en día es una ciudad pequeña pero con una gran actividad comercial. Pero, claro, se beneficia principalmente la zona urbana, pero eso no llega con la misma intensidad a las poblaciones rurales.

Yanacocha dice que ha construido carreteras, que ha hecho obras públicas…
Yanacocha ha construido carreteras, pero son los caminos que ellos mismos tienen que utilizar, construyen lo que necesitan y eso beneficia de paso a la gente que circula por ahí pero si miramos los ingresos de la gente rural eso ha cambiado muy poco. Esto no es de extrañar, porque una empresa como ésta demanda mano de obra altamente calificada y no campesina, entonces esta gente queda excluida de ese dinamismo. Ese es el reto de la empresa y del Estado: cómo incluir en el beneficio a estas poblaciones.

¿El canon está bien utilizado?
Definitivamente unos de los problemas se encuentra en el uso del canon que se genera por el impuesto a la renta que paga Yanacocha. Sobre todo la dificultad que tienen las municipalidades, las tres principales que son Cajamarca, La Encañada y Baños del Inca, para utilizar estos recursos, sobre todo ahora que han aumentado mucho. Lo más evidente ha sido el caso de Combayo con la municipalidad de La Encañada que por ley debía haber invertido el 30% del canon que recibe en las comunidades rurales de la zona y parece que esto no ha ocurrido. Falta vigilancia para que se cumpla la norma. Hay un problema de la capacidad de gestión y del cumplimiento de la norma.

¿El canon debería ser utilizado solamente en infraestructura como actualmente señala la ley?
El canon no debe ser utilizado sólo en infraestructura, eso un error. Si bien al inicio podía tener sentido esto, pasados los años, considerando el aumento de los recursos, ya resulta contraproducente. Existe la necesidad urgente de flexibilizar la ley del canon para que puedan incluirse proyectos de inversión en mejora de la calidad de la educación, de la salud.

¿Cómo califica el rol cumplido por el gobierno en el problema?
Hay que saludar lo ocurrido en estos días en Cajamarca y espero que esto dure. Hubo un giro importante en la forma en cómo el gobierno ha intervenido en el conflicto, ha sido bien interesante constatar una actitud de apertura y sobre todo de escucha atenta de las autoridades del gobierno a los planteamientos de los campesinos, eso marca una diferencia sustancial. Antes se decía que estaban manipulados o eran ignorantes, con toda la prensa detrás, mientras que ahora el Primer Ministro dice que los que se sientan a la mesa son iguales y que se tiene que escuchar a todas las partes por igual. Me pareció un cambio de estilo importante y los resultados lo van indicando. Espero que cuando se compliquen las negociaciones, este enfoque para tratar los conflictos se mantenga.