"ESTE AÑO VAMOS A CONTINUAR CON EL PLAN DE REFORMA, TIENEN QUE QUEDAR
5 O 6 PROGRAMAS SOCIALES."

Ser cabeza de la estrategia Crecer y del programa Juntos, convierte a Iván Hidalgo en pieza fundamental de los programas sociales del gobierno. Gentilmente accedió a una entrevista con OBSERVA que reproducimos a continuación.

Hay poca información y hasta confusión sobre Crecer. ¿Cuál es la razón de ser de esta estrategia ?
Durante los últimos 12 años no hubo mayores resultados en la disminución de la desnutrición crónica: los últimos tres gobiernos no pudieron bajarla sino un punto. El gobierno propone disminuir la pobreza en veinte puntos, atacando la desnutrición multisectorialmente. Por eso Crecer es una estrategia, no un nuevo plan y una nueva manera de abordarla.

En política social tenemos dos grandes pilares: la justicia social (llevar la inversión social a los distritos más pobres) y la actividad productiva, entendiendo que de la pobreza no se sale con ayuda alimentaria. El concepto tiene que vincularse a dar conocimiento y acceso al mercado a los más pobres. Teniendo estos pilares, Crecer es el ente de articulación. Los problemas estructurales estaban en la carencia de tres instrumentos de política pública: sistema de información social, sistematización de programas sociales y dónde estaban asignadas estas actividades y programas; además, de demasiados programas sociales. Eran 85, ahora son 26.

Usted ha hablado de problemas estructurales...
Sí. El segundo problema era que no había un registro de los beneficiarios. El tercer elemento estructural estribaba en el hecho de que no había un sistema de focalización que permitiese a los programas actuar por demanda y no por oferta: tener una ficha de hogar estableciendo las carencias para estructurar la atención a las mismas. Para ese diagnóstico tuvimos que hacer una matriz programática, otra presupuestal y una de identificación de beneficiarios. Con la programática vimos muchos componentes y actividades cruzadas, entonces, redujimos a 26 los programas sociales. Este año vamos a continuar con el plan de reforma, tienen que quedar 5 o 6 programas fuertes. Con la matriz presupuestal supimos que 65% del dinero iba a las ciudades y 35% al sector rural. La extrema pobreza está en el sector rural y en las comunidades altoandinas y quechuahablantes, que son los pobres entre los pobres.

¿Qué otro cambio han impulsado?
Con el diagnóstico construimos una herramienta haciendo evidente que de los 811 distritos más pobres del Perú, del primer quintil, solo 11 tenían presencia efectiva del Estado, y 800 no. Así nace Crecer: articulamos toda la oferta pública y privada, con un compromiso: trabajar con los gobiernos regionales y con los gobiernos locales. Por ello, en marzo de 2007 los 25 presidentes regionales, la cooperación técnica y el Ejecutivo firmamos el Acuerdo de Lima.

¿Es Juntos el programa más articulador, el más importante?
La plataforma operativa es Juntos, porque es el que identifica a los pobres extremos.

Y el resto de programas sociales se articulan alrededor de Juntos...
Eso fue al inicio. Pero Crecer apunta a reducir la pobreza y la desnutrición. Y para eso, tenemos que tener un amplio espectro de posibilidades, porque el problema es multidimensional y el enfoque tiene que ser integral, multisectorial. No es un tema de dar cien 100 soles ni de una bolsa de alimentos. Por eso tenemos programas estratégicos dentro de Crecer. El primero de ellos es identidad. Los pobres entre los pobres ni siquiera tienen DNI en muchos lugares. Por eso, en los 811 distritos más pobres ahora el DNI es gratuito, pero además hemos tratado de solucionar los “cuellos de botella”. El Reniec dice “yo les doy gratis, pero a mí me cuesta”. Muy bien, “tomen su presupuesto”. Otras son cuestiones de orden legal, civil. La norma exigía partida de nacimiento, pero en esas zonas la gente ni siquiera se registra. Así, tuvimos que hacer cambios para que no se exija ni la partida de nacimiento ni la de bautizo, siendo suficiente con testigos. Existía la paradoja que, en Juntos, el principal requisito era el DNI. Y había 80.000 madres que no lo tenían.

¿Y respecto a la salud?
Enfocado desde la atención integral al niño y a la mujer. El tema del niño no es un tema de vacuna; le hemos dado un enfoque integral: cumplir con el protocolo nutricional, medir el peso y el tamaño, darle micronutrientes, vitaminas, consejería nutricional y prácticas saludables a las madres. Dentro de poco vamos a transferir dinero a los centros de salud para que su gente salga a buscar a quienes no bajan a los servicios.

¿Eso quiere decir que el tema salud ya no es un “cuello de botella”?
Estamos tratando. Hemos llegado a 638 distritos con la demanda asociada con el cumplimiento de condiciones (Juntos), pero el Estado ha sido más lento y no puede cumplir con la oferta. Es decir, llegamos a 10.000 habitantes a los que se les están entregando S/. 100 y exigimos que sus hijos asistan a la escuela. Antes había un profesor para 70 alumnos, pero por la condicionalidad ahora van 300 y sigue habiendo un profesor. Las velocidades son un reto para nosotros.

¿Por qué es usted responsable de la estrategia Crecer y se encarga de Juntos?
Para amarrar oferta y demanda. En Juntos propiciamos la demanda, identificando a los más pobres, pero nada de la oferta.

¿Y cómo surgió la idea de Crecer?
En setiembre de 2006, siendo director de Foncodes, conversamos con el jefe de Pronamachcs y resultó que estábamos haciendo prácticamente lo mismo. Entonces hicimos un taller con los gerentes y ahorramos 30% de presupuesto: hacíamos las mismas cosas. Eso lo comunicamos al Presidente de la República, quien convocó a los diez principales programas sociales. Ahí hicimos el diagnóstico, las matrices. Así nació.

¿Cuál es su estructura?
El 20 de diciembre se aprobó la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo (LOPE), que determinó que la autoridad en materia social es el Consejo Interministerial de Asuntos Sociales (CIAS), los Ministros de asuntos sociales y el Primer Ministro, quienes definen una agenda común, objetivos y focalización. El CIAS tiene una Secretaría Técnica. A nivel Estado, la articulación horizontal se da a través del CIAS, y si se adopta una decisión los programas sociales que están debajo de los ministerios están alineados. Asimismo, hemos convenido un ámbito de articulación vertical con gobiernos regionales y gobiernos locales, a quienes entregamos la coordinación de los programas sociales. Eso ocasionó una reacción adversa de los programas y ministerios. Se trata de una estrategia nacional, pero que ellos construyan la estrategia regional.

¿Eso ha funcionado?
En Puno es Crecer Collasuyo, en Ancash quieren Creciendo Contigo. En Apurímac, Crecer Bien; en Ayacucho, Crecer Wari; en Amazonas, Crecer Kuélap. El desafío es vincularlos con los presupuestos regionales, porque Crecer se implementa a nivel regional cuando lo incorporan en su Plan Operativo y le asignan un presupuesto. En Cajamarca hemos integrado el fondo minero voluntario, el dinero del gobierno nacional, del gobierno regional y del gobierno local, y hemos armado un solo plan, el Predeci, y estamos trabajando con Yanacocha.

¿Qué relación tienen con el Comité de Supervisión y Transparencia de Juntos?
Entregar dinero de manera directa en lugares donde hay pobreza y falta de educación es delicado, porque es muy fácil el aprovechamiento político; quien entrega dinero ya es candidato a algo. Para prevenir estas desviaciones del personal o la politización, no encontraremos mejor aliado que la Iglesia.

¿Ustedes tienen algo que ver con el reciente reparto de las bolsas de alimentos en Lima?
No, la política social se ha estructurado en el CIAS llevando la inversión a los más pobres. No es un tema de canastas, es un tema mucho más amplio: de educación, salud, alfabetización.