|
INFORME DE LA DEFENSORÍA
Servicios de salud son inaccesibles para nativos
Un 25% de los niños de estas comunidades muere antes de cumplir los 11 años de edad
(El Comercio 07.05.06) Diez mil pobladores de las comunidades nativas de Amazonas, Madre de Dios y Ucayali se encuentran en situación de alta vulnerabilidad al estar expuestos a enfermedades infecciosas, reveló ayer el informe 134 de la Defensoría del Pueblo denominado "La salud de las comunidades nativas: un reto para el Estado". El estudio se focalizó en las zonas de Imaza (Amazonas), Oventeni (Ucayali), Manu (Madre de Dios) y Río Pisqui (Loreto).
El sector más vulnerable es el de los menores de 5 años, porque no se ha garantizado la eficacia de los sueros antiofídicos y las vacunas que requieren para los diversos males a los que están expuestos. El 25% de los niños muere antes de cumplir los 11 años.
Lo más grave fue comprobar que el 76% de los establecimientos de salud visitados no cuenta con medios de transporte para desplazarse a las comunidades cercanas. Tampoco poseen medicinas y equipos para conservar las vacunas y medicinas. Asimismo se ha detectado que no existen suficientes profesionales de salud en las postas y que los médicos no son capacitados para ofrecer una atención acorde con la pluralidad cultural del país.
Ante este panorama, la defensoría recomendó al Ministerio de Salud incorporar un enfoque intercultural; así como un sistema de vigilancia de las condiciones en las que operan los establecimientos de salud de estas comunidades, entre otros aspectos.
DEL CONSULTOR
A empezar por las postas*
Este informe evidencia lo que hemos manifestado antes. Las zonas altas y las comunidades de la Amazonía, que son las que concentran a los más pobres y necesitados, están casi excluidas del sistema formal de salud por barreras geográficas, culturales y económicas. Son ellos los que forman ese 25% nacional que no tiene acceso a los servicios de salud. Solo un 20% de los partos se atiende en un local de salud, la desnutrición infantil puede llegar al 50% de los niños menores de un año, la anemia al 80% y la parasitosis es casi universal.
Conocemos de los esfuerzos del Minsa para acercar la salud a estas poblaciones a través de brigadas itinerantes, pero estos son insuficientes y caros. El gran reto es el reestructurar todo el primer nivel de atención; es decir, las postas y centros de salud de los lugares más aislados, con inversión en infraestructura, personal calificado e insumos. Esto permitirá, a través de diferentes estrategias, entre ellas la interculturalidad, dar acceso con calidad y calidez a los pobladores de esas regiones excluidas del país.
*Alfredo Guzmán. Consultor en salud pública
 |